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El estilo de Madonna en 10 momentos clave: Así se convirtió en un icono de la moda
El estilo de Madonna en 10 momentos clave: Así se convirtió en un icono de la moda

FASHION ICON

El estilo de Madonna en 10 momentos clave: Así se convirtió en un icono de la moda

En 2018 se cumplen 60 años del nacimiento de Madonna y 35 desde que se publicó su primer álbum pero además de consagrarse como cantante también se alzó con el título de 'Icono de Moda'.

En julio de 2018 se celebraron los 35 años desde que salió a la luz 'Madonna', el que fue la aparición en el mundo de la música de la ahora consagrada Madonna. Pero en estos 35 años años la cantante no solo aportó 13 álbumes casi 150 canciones sino que estableció década a década el estilo que imperaría en las calles convirtiéndose en todo un ícono de la moda. En palabras de la propia Anna Wintour, editora jefe de Vogue América: "Madonna hace que suceda la moda".

Para celebrar los 60 del nacimiento de la americana repasamos los 10 momentos clave en la carrera de la artista que marcaron un antes y un después en el mundo de la moda. O dicho de otra forma, los 10 momentos en los que Madonna decidió qué rumbo iba a tomar la moda de la época.

Madonna en 'Madonna' (Arriba) / Madonna en 'Like a Virgin' (Abajo)Madonna en 'Madonna' (Arriba) / Madonna en 'Like a Virgin' (Abajo)

La primera Madonna (1983)

Es 1983 y aparece en el panorama musical con un disco debut bajo su mismo nombre una joven de 25 años hasta ahora desconocida. 'Everybody' es su carta de presentación musicalmente hablando pero Madonna también se presenta al mundo a través de su estilo. Pelo corto, con raíces negras y puntas rubias, cejas pobladas y casi sin arreglar, faldas de tull, camisetas de encaje o corpiños; y complementos con forma de cruz, cadenas y lazos en el pelo y con la tez pálida y los labios rojos. Una estilo que reflejaba una actitud de chica mala, desobediente y desaliña con aires grunge. Plasmó mejor que nadie el espíritu de la movida de los años 80 e incluso se puede decir que lo estableció de forma definitiva.

En 1985 el escritor John Skow de la revista 'Time' ya creó el término 'Madonna wannabe', también dicho 'Madonnabe' y se definía como "aquella mujer que viste como la artista". Pero si había creado ya escuela en sus primeros años de carrera, con el estreno de la película 'Buscando a Susan desesperadamente' (1985) el estilo Madonna (de los 80) quedó recogido en los 104 minutos de metraje como si fuese la guía de moda de la época. La cantante conquistó también en la gran pantalla y gracias a su expansión mundial ya era algo imparable. Las chaquetas bordadas se volvieron un must have.

La novia de 'Like a Virgin' (1984)

Cuando sacó su segundo sencillo, 'Like a Virgin', Madonna aún estaba totalmente inmersa en sus looks rock and roll/grunge que tanto la caracterizaban y que elevaría a la enésima potencia en 'Buscando a Susan desesperadamente'. Pero la americana no daba puntada sin hilo y en con la llegada del primer sencillo de su segundo álbum volvió a sorprender. Cómo no recordar aquel vestido de novia tan particular con esa minifalda de tull, el corpiño y guantes de encaje sin dedos, ataviada de collares y pulseras y el también icónico cinturón de 'TOY BOY', que por aquel entonces era un mote que le habían puesto en Nueva York por su constante coqueteo con los hombres.

Oscar 1991 (Arriba) / The Girlie Show (Abajo)Oscar 1991 (Arriba) / The Girlie Show (Abajo)

The Blonde Ambition Tour (1990)

Otro de los grandes hitos en la moda de Madonna fue el convertir la ropa interior en exterior. Apuntaba ya maneras cuando apareció en el videoclip de 'Open Your Heart' en 1986 luciendo un corsé negro, el cual sería una de las piezas centrales durante su gira 'Who's That Girl World Tour' de 1987. Pero fue durante la de 1990 'The Blonde Ambition Tour' cuando el corsé y los sujetadores en pico se convirtieron en la bandera a la liberación de la mujer por todo el mundo. El vestuario de esta gira iba firmado íntegramente por Jean Paul Gaultier quien también empezó a hacer que la cantante jugase con un lado más andrógino con looks al estilo masculino predominando el traje.

La nueva ambición rubia

Pero Madonna no solo marcó tendencia a millones de personas en el street style, también supo llegar a las alfombras rojas y convertirse en el centro de atención. Con su aparición en la Gala de los Premios Oscar en 1991 marcó un antes y un después. Bien es cierto que llegar de la mano de Michael Jackson como si de tu pareja se tratase llama la atención de los objetivos, pero si aún por encima llevas puesto un vestido palabra de honor blanco cubierto completamente de pedrería diseñado por Bob Mackie, unos guantes blancos, joyas de Harry Winston valoradas en más de 20 millones de dólares, un abrigo de pelo y el cabello rubio peinado emulando a Marilyn Monroe, lo tienes todo hecho. Después de acaparar todos los focos, esa misma noche se subió al escenario para interpretar la canción 'Sooner or later', nominada a un galardón por la película 'Dick Tracy'. Por supuesto Madonna lo bordó y la canción se llevó la estatuilla.

Esta no era la primera vez que la artista se convertía en Monroe. Ya en 1984 para el videoclip de 'Material Girl' de su segundo álbum 'Like a Virgin' había recreado la archiconocida escena de la película 'Los caballeros las prefieren rubias' (1953) cuando la actriz interpreta 'Diamonds Are a Girl's Best Friend's'. Para ello se enfundó un vestido rosa fucsia palabra de honor, unos guantes a juego y unos cuantos diamantes. Si bien no marcó tendencia por no estar inventando nada nuevo, ya demostró que era una digna sucesora de Marilyn Moroe dejándolo totalmente claro en los Oscar del 91.

The Girlie Show World Tour (1993)

Después de la gira Blond Ambition firmada por Jean Paul Gaultier llegó tres años más tarde 'The Girlie Show World Tour' esta vez con diseños de la marca Dolce & Gabbana. Esta nueva gira se produce tras el lanzamiento de su disco 'Erotica'. Y si ya en 1990 había demostrado que los sujetadores estaba para enseñar, en esta no quedó lugar a dudas. Los brasieres se llenaron de pedrerías y ornamentación que hacía de ellos piezas únicas firmadas por los italianos. De hecho el más llamativo de todos, negro y con piedras doradas, se vendió en una subasta online por 23.550 dólares. Para el espectáculo en el que pasaba de la temática circense al burlesque-latino pasando por el disco se usaron más de 1.500 vestidos todos ellos diseñados para la ocasión.

Madonna - Nothing Really Matters (Arriba) / Madonna - Hung Up (Abajo)Madonna - Nothing Really Matters (Arriba) / Madonna - Hung Up (Abajo)

Ray of Light (1998)

Tras haber explotado su lado más sensual y femenino en sus 6 anteriores discos llega la reencarnación de Madonna en una artista mística. El corto bob rubio platino se convirtió en una larga melena negra. Los sujetadores visto y los corsés llamativos dejaron paso a la influencia entré indú y dark. La cantante aparecía en las alfombras rojas con vestidos estilo túnica, un maquillaje sobrio pero con la cara y las manos pintadas con diferentes motivos de henna. Entre tanto empieza también a jugar con el aspecto gótico, los vestidos con mucha tela al estilo victoriano donde los corsés también tenían protagonismo pero para dejar paso a largas faldas hasta los pies.

Gentleman de los Premios MTV (2003)

Imposible mencionar a Madonna y no hacer alusión al polémico beso lésbico con Britney Spears y Christina Aguilera durante la gala de los Premios MTV en el año 2003. Pero más allá de este morbo y a lo que a vestuario se refiere, una nueva Madonna había hecho acto de presencia. Por esos años la cantante había adquirido un aspecto mucho más masculino pero siempre desde su más profunda sensualidad. Buena muestra de ello es el videoclip de 'Nothing Relly Matters' en colaboración con la ya mencionada Spears. Jean Paul Gaultier volvió a hacer de las suyas pero esta vez convirtiéndola en toda una musa. Fueron una constante (sobre todo durante sus actuaciones) los trajes e incluso los esmoquin junto con un sombrero.

Disco (2005)

Los primeros 2000 vistos con perspectiva fueron complejos en cuanto a vestuario. Los pantalones con mucha campana y poco tiro que dejaban a la vista la ropa interior eran un must-have. Pero por suerte estaba Madonna que llegó con 'Confession on a Dance Floor' y su éxito 'Hung Up' donde demostraba que a sus 47 años se movía al estilo 'disco' como si tuviese la misma edad que en los 70. Por aquel entonces Madonna ya había dejado atrás sus trajes y ahora lucía una melena con las puntas onduladas como recién salida de la peluquería de confianza, bodies o, en su defecto, camisetas de licra, chupas de cuero brillantes y medias de rejilla. Un estilo Olivia Newton-John en 'Grease' pero mucho más liberado.

Super Bowl 2013 (Arriba) / The Rebel Heart Tour (Abajo)Super Bowl 2013 (Arriba) / The Rebel Heart Tour (Abajo)

El descanso de la Super Bowl de 2013

El espectáculo de la edición XLVI de la Super Bowl corría a cuenta de la artista y ella ya predijo que sería "el mayor show sobre la faz de la tierra". Para ello escogió cuatro de sus temas más emblemáticos: 'Vogue', 'Music', 'Give Me all Your Luvin'' y 'Like a Player' y se rodeó de los mejores para crear el vestuario. Ricardo Tisci de Givenchi fue el artista principal que contó con la colaboración de Miu Miu para el calzado y Bvlgari para las joyas. Con la temática del Imperio Romano llevado a la contemporaneidad surgió del medio del escenario sobre su trono la ya consagrada emperatriz Madonna. Sin duda la pieza estrella fue la capa dorada que lució para el primer look que contaba entre sus materiales nada más y nada menos que oro blanco.

The Rebel Heart Tour (2015)

En 2015 llegó el que sería el decimotercer álbum de la artista donde esta vez la temática más representativa era su estrecha relación con la cultura hispánica tanto en el terreno personal como en el profesional. Ya había dado ciertas pinceladas con 'Isla bonita' pero esta vez sería elevado a enésima potencia. Sin dejar atrás sus diferentes etapas que también tenían cabida en el espectáculo (usaba también trajes, sujetadores vistos y mallas) sin duda los looks estrella eran los influenciados, por un lado, por la cultura española. Los bailarines lucían pantalones ajustados como las mallas de los toreros y unos cuernos con incrustaciones de pedrería y la artista llegaba a enfundarse un traje de luces junto con una enorme capa como si de un capirote para torear se tratase. Por otro lado también tomó inspiración de la cultura mexicana, especialmente de Frida Khalo, luciendo trajes con volantes y bordados de flores de colores.

Por supeusto, todo el vestuario estaba firmado por los mejores del momento. Jeremy Scott para Moschino se encargó de la temática más 'gypsy'; los trajes más modernos corrían a cargo de Alexander Wang. El foklore más español estaba firmado por Alessandro Michele, el director creativo de Gucci; y la impresionante capa que lució junto con el traje de luces era obra de Fausto Puglisi. Todo ellos trabajaron durante meses para crear los más de 10 trajes que lucía a lo largo de todo el concierto y la crítica durante el proceso fue unánime: "Ahora entiendo por qué esta magnífica. Es una auténtica artista", afirmó Michele.

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