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Cómo lucir kimono con estilo
Cómo lucir kimono con estilo
TODOS LOS TRUCOS

Cómo lucir kimono con estilo

La prenda estrella de este verano es, sin duda alguna, el kimono pero combinarlos no es una tarea tan fácil como parece.

El kimono es una de esas piezas de otra cultura y región que cada vez nos gusta más. Ya llevaba tiempo buscando su hueco entre las grandes combinaciones, aunque es ahora cuando la calle e ha terminado de rendir a sus pies. Ya quedan muy pocas mujeres que no hayan incluido este atuendo en su armario básico.

Pieza de entretiempo

Con la llegada del buen tiempo, siempre hay que llevar a mano una de esas piezas que nos hagan resguardarnos de la brisa cuando el sol no calienta. Por eso, el kimono se presenta esta temporada como el perfecto compañero, tanto para el día como para la noche.

Es ideal para looks minimal o sencillos, lo que quiere decir un pantalón vaquero, un zapato cómodo y una camiseta de manga corta lisa y ajustada. No se necesita mucho más. Siempre quedará perfecto con tacones, sea cual sea la combinación del resto del atuendo, ya que el largo del kimono permite llevar un zapato elevado y que siempre quede bien. Aunque el plano nunca había sentado tan bien.

Los tejidos más comunes

Entre los más destacados nos encontramos con la seda. Este es el tejido de mayor calidad y con el que se representa mejor la esencia del kimono japonés. Queda perfecto con piezas igual de ligeras, finas y delicadas. Ya sea en vestidos lenceros o con camisas amplias, la combinación perfecta se decanta por tonalidades claras y poco llamativas fuera del kimono.

El algodón, en cambio, es el tejido que más se ve sobre todo por su resistencia y su precio. Estos no tienen la misma fuerza de color que los estampados en seda, pero sí que pueden servir con muchas combinaciones posibles. Además de adaptarse con mayor facilidad a todo tipo de bolsillos.

Es ideal para looks minimal o sencillosEs ideal para looks minimal o sencillos

El jacquard es con el que mejor se reflejan la silueta de los estampados. En hilos de colores vibrantes, estas piezas son más pesadas y toscas que las anteriores, pero su efecto es más cautivador por la peculiaridad de su tacto. La principal diferencia con la seda es que esta destaca todos los colores por igual, mientras que el jacquard consigue dar protagonismo a los dibujos bordados por su formato.

Por último aparece en la lista el ante, aunque no es muy habitual en kimonos. Al igual que el terciopelo, ambos tejidos son suaves pero no tan ligeros como la seda. Su acabado brillante es ideal para piezas lisas, ya que rompe con la monotonía de llevar un solo color sobre la pieza. Para llevar colores, es mejor escoger entre el jacquard, la seda o el raso para que destaquen.

Intercambio cultural

Si el kimono es original de la zona más oriental de Asia, a este se le puede dar el toque europeo con pantalones ajustados, camisetas ajustadas marineras o de escote bardot con estampados sencillos o piezas lisas. Para los zapatos podemos escoger un toque más chic con un calzado planos y de tipo lady con un kimono largo, estampado y bien colorido.

Luego aparecen otras reminiscencias a distintas culturas. Entre ella a la española, con unos modelos que añaden flecos en sus bordes al estilo propio del mantón de manila. La diferencia entre unos y otros es la forma triangular del mantón y las mangas añadidas del kimono, como principales características.

Con un kimono también podemos ir al más puro estilo boho chic. Combinado con piezas ultra cómodas, amplias y cortas el kimono puede mezclarse con una cultura indie. Añadiendo a estos un tocado perfecto con un sombrero, el rollo que destila esta combinación se consigue pocas veces con otras piezas.

Úsalo como abrigo para verano

Los de manga larga pueden servir para combatir la fría brisa típica de la media noche en verano. Al ser una pieza fina, no se pasa calor pero tampoco frío. Además, poniendo el punto final en los pies, unas cuñas le dará el toque veraniego perfecto sea cual sea el momento en el que se luzca.

Se pueden combinar con gran facilidad junto a piezas propias del calor, como pantalones cortos, crop tops, monos ligeros y de tamaño reducido... El efecto es como el de estar por casa, pero ideal para salir a tomar algo a una terraza sin necesidad de pasar calor. Por lo que puedes atreverte con un look más de playa.

Podemos decantarnos por un kimono extra largo y anchoPodemos decantarnos por un kimono extra largo y ancho

Efecto protagonista

Podemos decantarnos por un kimono extra largo y ancho, con colores vibrantes y estampados más que llamativos. Estos es mejor llevarlos con sobriedad en el resto de las piezas, es decir, combinar un total look en negro, blanco, nude o gris por ejemplo -dependiendo del tipo de color que mejor le siente-, y dejar que el kimono resplandezca por sí solo. Los accesorios, como joyas, bolsos o zapatos deben ser igual de sobrios.

Destacará más si escogemos por un modelo asimétrico o deconstruido, el cual podamos anudar sobre un lado para dar mayor sensación de cortes desiguales. El estampado, en este caso concreto, no es tan importante como la forma del kimono. Por lo que podemos escoger uno liso o con un dibujo poco llamativo o un estampado relajado.

Márcate un combo

Si el tejido seleccionado es seda u otro material de sensación ligera, atrévete a llevarlo con un cinturón sobre la cintura. Este remarcará las curvas y puedes conseguir un efecto más de estar por casa: estilo y comodidad en una sola pieza. Combina este atuendo con pantalones ajustados y camisetas lisas a modo de prenda interior, o también puedes atreverte con unos palazzo amplios.

Plasma el estampado del kimono sobre un pantalón con el mismo acabado. Así parecerá que llevas un traje con chaqueta larga, pero con un efecto más chic y desenfadado. El resto de las piezas a combinar deben ser relajados y poco llamativos, para no recargar el efecto combinado ni restar el protagonismo al conjunto de dos piezas.

Aunque no hace falta que sea estampado, sino que sea del mismo color que alguna pieza principal del atuendo básico. Es decir, que el kimono puede ser de la misma tonalidad que el vestido, el pantalón o la blusa. También los zapatos pueden ser el aliado perfecto en estos casos.

Selección de colores

Con el kimono no hay límites, por lo que puedes arriesgar todo lo que quieras siempre y cuando respetes la combinación con el resto de las piezas del look. Los negros con estampados coloridos son los que más triunfan, aunque también los hay en blanco, rojo, amarillo y verde. Estos últimos son los más atrevidos pero los más acertados a su vez.

Entre los estampados más destacados los hay con motivos orientales, que serían los más tradicionales. Por otro lado, puedes escoger entre otros acabados para poder combinar como más te guste entre lisos, con detalles geométricos, de efectos florales o con bordados discretos.

os kimonos cortos es recomendable llevarlos con mucho colorido o estampadosos kimonos cortos es recomendable llevarlos con mucho colorido o estampados

Kimonos de extra

También los hay de una longitud limitada. Los kimonos cortos es recomendable llevarlos con mucho colorido o estampados en su totalidad, para que consiga destacar sobre el resto. Estos es mejor llevarlos con un look totalmente informal y desenfadado, ya que son más de calle y del día a día en comparación con los largos, que son perfectos para cualquier momento.

Uno medio puede quedar bien en un look casual. En este caso, te apuntas un tanto si a este le añades unos pantalones acampanados con unos buenos tacones y una blusa sencilla y lisa. No requiere de mucho más misterio para que el conjunto quede perfecto e ideal.

Por otro lado, si vas a dejar abierta la pieza, sea cual sea el tipo de kimono y el estampados o colorido que tenga, apuesta por collares largos y con detalles plateados, con cuentas de colores o borlas. Esto le dará un toque boho perfecto para redondear el look.

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