Menú
Givenchy dedica en París una carta de amor con su colección de Alta Costura
Givenchy dedica en París una carta de amor con su colección de Alta Costura

PRIMAVERA/ VERANO 2020

Givenchy dedica en París una carta de amor con su colección de Alta Costura

Givenchy presentó este martes sobre la pasarela una colección en la que homenajeó el amor entre Virgina Woolf y Vita Sackville-West con vestidos transformados en flores y guiños a los años 70.

Narsicista y con un ego por las nubes, le gustaba llamarse así mismo, el 'aprendiz eterno'. Adicto al trabajo durante casi medio siglo, convirtió la elegancia en la base para cualquier diseño y creación. Escogió a la actriz del momento y coronó su carrera como lo que es hoy en día, un icono. Audrey Hepburn como musa. Son muchos los adjetivos que se pueden utilizar para describir a Hurbert Taffin de Givenchy, quien a los 91 años falleció tranquilo, mientras dormía. El modisto francés consiguió que su nombre se situara en la élite de la alta costura y el pret-a-porter junto a otros referentes como Chanel, Gucci o Loewe. El diseñador consiguió convertir la moda en algo más que una simple prenda, y es que cada una de sus colecciones era digna de exposición. Colecciones que eran vistas como una obra de arte.

Falda y blazer del desfile de Alta Costura 2020 de GivenchyFalda y blazer del desfile de Alta Costura 2020 de Givenchy
Pero su carrera como diseñador va mucho más allá de las comparaciones imperativas con su homólogo español, Cristobal Balenciaga. En sus inicios, trabajó con maestros de la aguja y verdaderos iconos de moda como Pierre Balmain y Christian Dior, de quienes aprendió el oficio del patronaje y la sastrería. En 1952 abrió su casa de moda homónima, con tan solo 25 años, convirtiéndose en el diseñador más joven de París en ese momento. Testigo que unos años más tarde recogería Yves Saint Laurent tras el repentino fallecimiento de su maestro, Dior. Su primera colección, la cual supuso un choque frontal contra la sociedad de la época, consistía en blusas de corte clásico combinadas con faldas con lineas muy pulidas y depuradas. Líneas que cincelaban la silueta femenina y que conmovieron a la actriz del momento, Audrey Hepburn.

Las carreras de ambos artistas conocieron la fama y el estrellato tanto en la pantalla grande, como en las calles. Givenchy fue el creador detrás de looks tan icónicos como el 'little black dress' que vestía la actriz en la apertura de 'Desayuno con diamantes'; y vestidos míticos que la actriz lució en 'Sabrina' y 'Una cara con ángel'. Hepburn no solo se convirtió rápidamente en musa del diseñador, sino también una amiga y confidente cercana a su circulo que asistió a su espectáculo final en 1955. Un creador con personalidad, estilista de celebridades como Jackie Kennedy o Elisabeth Taylor y cuya estela se apagó en 2018 a sus 91 años. El modisto y creador francés se convirtió en una leyenda de la alta costura en todo el mundo y para quien "el vestido debe acomodarse al cuerpo de la mujer, no el cuerpo de la mujer a las formas del vestido". 

Vestido coral  del desfile de Alta Costura 2020 de GivenchyVestido coral del desfile de Alta Costura 2020 de Givenchy
Givenchy volvió este martes ha demostrar su maestría en la tradición de la alta costura. El desfile tuvo lugar en el refectorio de los Cordeliers, el último vestigio del antiguo convento donde los monjes franciscanos vivieron durante varios siglos. Artesanía y sencillez conviven en una colección que homenajeó la relación entre dos novelistas, Virgina Woolf y Vita Sackville-West, con vestidos confeccionados como flores y algún que otro guió a los años sesenta. Como es habitual, la modelo Kaia Gerber abrió el desfile envuelta en un traje de chaqueta impreso en color marfil, ajustado a la cintura con un pantalón palazzo satinado. Un diseño que marcó el inicio de una colección sofisticada y sugestiva. El marco de la colección primavera-verano 2020 de Alta Costura de la Givenchy se confecciona con propuestas tan atractivas como una americana de corte asimétrico, convertida en un vestido largo en un lado y en mini en el otro, un diseño que solo un maestro del patronaje puede ejecutar.

LA SEDA Y LOS BORDADOS COMO PUNTO DE ENCUENTRO

Un equipo de sastrería y fantasía que ha permitido a su directora creativa, la británica Clare Waight Keller, convertirse en una de las creadoras más influyentes de la industria de la moda y reconocida en los prestigiosos British Fashion Awards 2018. La colección que desfilaba sobre la pasarela evolucionó en propuestas construidas sobre volantes impresos en gris y naranja, los cuales rápidamente transmutaron en elegantes vestidos plisados en tres dimensiones con siluetas fantásticas y degradadas. Entre bastidores, encontramos la inspiración de Keller para imaginar esta colección. Dos disciplinas artísticas, poesía y moda, convergen como perfectas sinergias en el jardín metafórico del castillo de Sissinghurst, ubicado en el sureste de Inglaterra, ideado por la escritora y aristócrata que inspiró "Orlando"; también instantáneas de las primeras creaciones de Hubert Givenchy, como eje central y punto de encuentro en la imaginación de su directora creativa.

La seda se convierte en el tejido por excelencia para dibujar y estructurar vestidos fluidos, tridimensionales y volátiles, como si la creación fuera un globo. Clare rindió homenaje a los primeros años de Givenchy como creador del lujo francés y a todas las claves de la moda de los 70. Trajes blancos, bordados de flores y mucho color, el estilo hippie es uno de los más acertados de la historia, pase el tiempo que pase. Los vestidos de novia fueron el colofón final del desfile, a la espera de que una nueva Duquesa de Sussex los elija. De hecho, según ha publicado el diario 'The Sun', Meghan Markle estaría en negociaciones para una futura colaboración con Givenchy, ahora que el matrimonio ha decidido divorciarse de la casa real británica. Información que no ha sido confirmada por ninguna de las partes, por ahora.

Artículos recomendados