La cantante cerró el desfile primavera/verano 2020 de Versace luciendo una reinterpretación del vestido viral de los Grammy del año 2000.
"Para ser totalmente sincera, cuando llegué a la alfombra roja todavía pensaba que el vestido no era el mejor que podía haber llevado", recuerda Jennifer Lopez para una entrevista en Hollywood Reporter. Las opciones por aquel entonces tampoco era muchas, su estilista la había dado a elegir entre el Versace tropical o uno blanco de Oscar de la Renta. La elección final parecía, de primeras, acertado: "Todos los ingredientes imprescindibles en Versace: sexo, colores luminosos y actitud salvaje", los tres calificativos que mejor pegaban también con 'Waiting For Tonight', el single con el que la propia Jlo estaba nominada en aquella famosa gala de los premios Grammy del año 2000.

Y fue entonces cuando la demanda hizo que hasta Google se pusiese las pilas y crease el ahora conocido e usual buscador de imágenes, Google Imágenes. Bien es cierto que este Versace había sido visto ya en ocasiones anteriores: Amber Valletta lo había lucido sobre la pasarela y en la campaña de la colección en 1999; Donatella Versace en la gala MET de ese mismo año; y Geri Halliwell tan solo un mes antes de que lo hiciese Jlo en los Grammy. Pero aún así fue la cantante y actriz la que hizo de aquella pieza un momento histórico. Ahí es nada.
Todas las veces que Jlo emuló aquel icónico vestido

Pero la guinda del pastel y la declaración de intenciones final fue, sin ninguna duda la subida a la pasarela de Versace como una auténtica diva. Si bien es cierto, hay ciertas modificaciones en él que parecen haber sido condicionantes de la cantante antes de enfundarse la pieza. El mayor de los errores es la maya transparente que empieza debajo de su pecho y hace que ninguna de las tiras del vestido que hacer formas imposible por el cuerpo de la cantante se salgan de su sitio y así evitar sustos. A diferencia del vestido de los 2000, la ligereza de la tela y el escote pronunciado del vestido hacían de aquello un auténtico riesgo y algo mucho más morboso para los millones de mirones que buscaron el vestido en un buscador por aquel entonces inexistente.