La firma presenta su nueva colección otoño/invierno 2019 con una propuesta muy firme: la vuelta a los antiguos ideales de la moda en la que el diseño primaba por encima de todo.
La moda ha ido evolucionando con el tiempo y en la medida en el que la sociedad creaba nuevas demandas. Actualmente se tata de un universo vertiginoso en el que a penas hay tiempo para tomar aire, ya que las colecciones se suceden una detrás de otras sin espacio y los clientes tienen lo que quieren a un click. Sin embargo, algunas décadas atrás este escenario era imaginable y la moda era un arte que se basaba en la calidad y los detalles, frutos de una producción pausada y muy meditada. Esta es la idea que introduce Gucci en su nueva campaña: una reflexión sobre cómo la moda ha dado un giro tan radical en poco más de medio siglo.
UNA VUELTA A LA MODA TRADICIONAL

Esta es la esencia de la colección prêt á porter otoño/invierno 2019 que se presenta en esta campaña, una serie de diseños especialmente pensados para ser el centro de atención por su calidad, originalidad y excentricidad. "La moda en su versión lista para llevar vuelve a copar los titulares una vez más, se convierte en protagonista al igual que hubiera ocurrido treinta años atrás cuando los titulares de las portadas se rendían a un dobladillo imprescindible, a un color de temporada o a un tipo de tela" continúa Gucci en su comunicado oficial. De esta forma, Gucci y Alessandro Michele apuestan por una vuelta a las líneas más tradicionales en forma de abrigos por debajo de la rodilla o las eternas gabardinas que siguen presentes casi intactas en la moda actual. El volumen también toma especial relevancia en forma de pantalones de estilo jogger o cazadoras que cubren blusas brillantes con detalles de lazos en el cuello. Los elegantes pantalones de vestir también están muy presentes en esta colección prêt á porter, ya sea con blazer a juego o con chaquetas de estilo poncho que se llenan de un estampado geométrico. Y es que el print protagoniza muchas de estas nuevas prendas, tanto en forma de rallas como de pico de gallo o dibujo animal. En cuanto a la paleta cromática, Alessandro Michele no ha reparado en límites y los colores típicos del otoño como el negro, el blanco, el marrón o el verde se mezclan con atrevidas y vibrantes tonalidades como el rojo, el rosa o el mostaza.