La firma catalana se enfrenta a su segundo ERE y ya ha entrado en fase de liquidación, una situación que afectará a toda su plantilla y por la cual ya se han cerrado alrededor de 70 tiendas.
El mundo de la moda actual no es, precisamente, un camino de rosas. Esto no sólo afecta a las firmas de Alta Costura tradicionales que están viendo como los grandes monstruos del 'fast fashion' liderados por Inditex les están comiendo terreno a pasos agigantados en el campo de la confección y la distribución, sino también al aspecto económico de todas ellas. Ahora mismo son muchas las firmas de moda que se están viendo obligadas a cerrar sus puertas, ya sea porque no han sabido crecer en el tiempo y afianzarse o porque sus productos no se han ganado la confianza de los clientes. Forever 21 o MaryPaz han sido algunas de las últimas marcas en anunciar que no están atravesando un buen momento y a ellas se ha sumado recientemente Amichi.
LA SITUACIÓN SE REPITE

En agosto de este año, la plantilla ya sufrió el primer Expediente de Regulación de Empleo que afectó a 500 trabajadores y que supuso los primeros despidos para algunos de sus empleados. Ahora se enfrentará su segundo ERE con vistas a afectar a toda la plantilla y a raíz del cual se tiene previsto comenzar con el cierre de sus tiendas, que ya han disminuido entorno a 70 establecimientos menos. Se trata de una situación en la que también se ha visto envuelta MaryPaz, la firma de calzado low cost española, después de no poder afrontar la deuda de 100 millones de euros que la compañía tenía con sus acreedores. Casualmente, MaryPaz también es propiedad en un 95% del fondo Black Toro Capital, quien invirtiera hasta 30 millones de euros en intentar reflotar la compañía.