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La figura de Loulou de la Falaise

ICONO ATEMPORAL

La figura de Loulou de la Falaise

Yves Saint Laurent decía que ella poseía el encanto, el carisma. Eso que ni con todo el dinero del mundo se puede comprar.

La pasada semana un escueto comunicado de la fundación Pierre Bergé-Yves Saint Laurent anunciaba con "profunda tristeza" la muerte de la que fuera auténtica musa del diseñador francés, Loulou de la Falaise, a los 63 años y tras una larga enfermedad. El hecho de que esta institución anuncie la muerte de Loulou evidencia la enorme vinculación que tenían ambos personajes.

Primer plano de Loulou de la FalaisePrimer plano de Loulou de la Falaise
Louise Vava Lucia Henriette Le Bailly de La Falaise, nació en 1948 en el seno de una familia aristocrática inglesa. Su padre, el Conde de la Falaise, era escritor y traductor, mientras que su madre, Maxime Birley, fue modelo y amiga de Elsa Schiaparelli y posó para el célebre fotógrafo Cecil Beaton, quien decía de ella que "era la única británica auténticamente elegante".

En años 60 se traslada a Nueva York y empieza a trabajar como modelo para la revista Vogue bajo el mandato de Dianne Vreeland aunque ella prefirió dedicarse a las fiestas de Studio 54. Aún así, diseñó para Halston y poco después comienza como editora de la publicación británica Queen donde conoce al diseñador Yves Saint Laurent en 1968, que enamorado de su carisma quiere tenerla siempre a su lado, convirtiéndose en grandes amigos.

Musa de Yves Saint Laurent

En 1972 se traslada a París y es ahora cuando De la Falaise empieza a colaborar con el modisto francés, primero diseñando joyas y accesorios para poco después pasar a la creación de prendas para la línea de alta costura, aunque por lo que es recordada es por la fuerte influencia que tuvo en las creaciones del diseñador, de hecho, su amor por los colores vivos fue lo que inspiró al creador en su concepción del color block y ella misma fue identidad de Le Smoking.

Yves Saint Laurent con Loulou de la FalaiseYves Saint Laurent con Loulou de la Falaise
Ella misma explicó a la edición italiana de Vogue en una entrevista el pasado enero que ella le inspiraba su fantasía y que de ella sacó sus diseños más hippies. Yves Saint Laurent, llegó a decir que tenía "un extraordinario toque de luz, así como una impecable forma de ver la moda".

Treinta años después de empezar a trabajar para el francés, cuando este mismo decidió poner fin a su carrera en 2002, Loulou lanzó su propia firma y abrió dos boutiques en París, justo antes de pasar a diseñar joyas para Óscar de la Renta en 2007. Su dedicación a los accesorios se entiende al leer esta frase: "Si vas a cenar y no tienes tiempo de cambiarte, siempre puedes ponerte una joya".

Yves Saint Laurent murió en junio de 2008, pero De la Falaise trascendió creando en 2011 una línea de joyería exclusiva para la tienda del jardín Majorelle de Marraquech, en donde reposan sus cenizas, o encargándose de la dirección artística de la exposición "Saint Laurnent Rive Gauche, La révolution de la mode".

Como Saint Laurent decía ella poseía eso que la hacía destacar: el encanto, el carisma. Eso que ni con todo el dinero del mundo se puede comprar, se nace con él, te convierte en la quintaesencia del chic parisino y gracias a las creaciones modista francés, su encanto y carisma serán eternos.

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