Prada recupera en Milán la moda de los años 40 y el traje falda en su nueva propuesta otoño/ invierno 2020-2020.
Hablar de Mary Quant es hablar de minifalda, prenda que escandalizó a los puritanos y que por el contrario conquistó a la mujer, tanto que la convirtió en bandera de su liberación. Motivo por el que la diseñadora metió la tijera y acortó quince centímetros la falda. Una prenda omnipresente en el armario femenino desde hace décadas y que Miuccia Prada reconstruyó en su última propuesta año/invierno 2020-2021 con una propuesta de elegantes faldas de corte midi confeccionadas con borlas de seda y armadas con plisados asimétricos.
LOS FLECOS COMO ELEMENTO ESTRELLA
"Básicamente, la falda plisada se convirtió en flecos", dijo la diseñadora después de su desfile, "porque quería usar flecos como símbolo". Una colección con un claro mensaje: narrar las relaciones de poder sobre las mujeres. Esas faldas se combinaron con chaquetas sastre impresas en gris marengo y camisas combinadas con corbatas de ejecutivo: mujer de negocios de cintura para arriba y cóctel de cintura para abajo.

TRAJE FALDA Y AÑOS 40
Entre bambalinas, Prada explicó que quería usar la colección para hacer del glamour un alegato contra la sobriedad de la moda corporativa. "Es el cliché por excelencia de lo que se considera feminidad: brillo, franjas, bordados...", dijo, argumentando que cuando se combinan la dureza y la suavidad, las mujeres son mucho más fuertes. La pasarela estaba dominada por una escultura de madera y chapa de Atlas, el titán que en la mitología griega estaba condenado a defender los cielos durante toda la eternidad. En cierto modo, Miuccia se ve reflejada en el mito de Atlas. Ella es una leyenda en la industria, la diseñadora que ha lanzado miles de tendencias mundiales, pero en los últimos años el desempeño financiero de la compañía no ha igualado su impacto cultural.

La compañía realmente comenzó a evolucionar en 1977, el año en que Miuccia Prada, la hija de Luisa, comenzó a trabajar en el negocio fundado por su abuelo. Era tímida pero decidida en sus elecciones estéticas. En ese momento, ella tomó un papel activo en la vida política y social italiana: estaba involucrada en el movimiento feminista y era miembro del Partido Comunista. La compañía ha tenido un éxito imparable desde que Miuccia se unió, desde la primera colección de ropa, hasta la inclusión de Miuccia entre las 50 mujeres más importantes del mundo.