Menú
Jean Paul Gaultier escribe su carta de despedida en París
Jean Paul Gaultier escribe su carta de despedida en París

PRIMAVERA/ VERANO 2020

Jean Paul Gaultier escribe su carta de despedida en París

El diseñador francés dijo adiós a las pasarelas después de 50 años de carrera en el mundo de la moda. La despedida amarga de un legado icónico e inolvidable.

Jean Paul Gaultier se crió en un suburbio a las afueras de París. Nunca recibió una educación en moda, no le hizo falta, las revistas especializadas y los mercadillos fueron su mejor aprendizaje y carta de presentación al mapa de la moda internacional. Cuando todavía estaba cursando sus estudios básicos de secundaria, Pierre Cardin le dio una oportunidad de trabajo a media jornada. Tras formarse como aprendiz en distintas casas de moda de París, en 1967 presentó en la capital francesa su primera colección. Sobre el paraguas de su nombre han llovido éxitos y desafíos profesionales como lanzar su propia etiqueta de alta costura cuando ésta estaba todavía gestándose, crear el vestuario de más de una decena de artistas y películas, presentar un programa en prime time o recoger el testigo de la dirección creativa de Hermès durante varias temporadas. Apodado como el enfant terrible de la moda, con sus diseños cuestionó los roles de género, coqueteó con el sexo y la sexualidad e introdujo la diversidad étnica en las pasarelas.

Vestido transparente con encaje del desfile de Alta Costura 2020 de Jean Paul GaultierVestido transparente con encaje del desfile de Alta Costura 2020 de Jean Paul Gaultier
"Te voy a dar una exclusiva, va a ser mi último desfile de alta costura. No te lo puedes perder pero te garantizo que Gaultier París continuará, la alta costura continuará, tengo un nuevo concepto. Ya te hablaré de eso más adelante", sentenciaba hace dos semanas. El telón del teatro Chatelet de París se abre y aparece de fondo un cortejo fúnebre, un conjunto de bailarines danzan al compás de 'Back to Black' de Amy Winehouse, sujetando un ataúd presidido por los famosos conos que estructuraron el archiconocido sujetador que el francés diseñó para Madonna y que lo convirtieron en lo que recordaremos siempre, una leyenda de la moda. El diseñador que más se divierte de la industria se ha despedido de más de 50 años de carrera como solo él sabe: con sentido del humor y aportaciones emblemáticas.

"Su visión, talento y creatividad le posicionan como uno de los mejores diseñadores del mundo", declaró Bernault Arnault en un reciente comunicado. Mezclas de colores y estructuras complejas forman parte de sus creaciones, una estética fuerte y arriesgada, siempre en busca de la innovación con gran capacidad para crear tendencias. Su herencia, una colección diseñada explícitamente con tejidos reciclados: retales y prendas que, como él mismo declaraba en un comunicado, ha ido rescatando de los archivos y colecciones de toda su carrera artística. Toda una declaración de intenciones para una despedida por todo lo alto. Más de 200 modelos de todas las edades desfilaban sobre la pasarela con sus códigos de moda: el jersey marinero, la chaqueta entallada, el vestido-corsé, la cultura española -con torero incluido que recorre en puntas de ballet la pasarela- presidida por Rossy de Palma y África.  "Estoy haciendo lo mismo que hacía al principio de mi carrera sin recursos, pero ahora con mi legado. Adiós a la nuevo y hola a viejo", dijo entre bastidores. Entre los asistentes, Dita Von Teese, Carla Bruni o las también modelos, Eva Herzigova y Laetitia Casta, el futbolista Neymar y los actores españoles, Andrés Velencoso y Alba Flores.

CORSETS, RAYAS MARINERAS Y ANDROGINIA

Corsé del desfile de Alta Costura 2020 de Jean Paul GaultierCorsé del desfile de Alta Costura 2020 de Jean Paul Gaultier
El desfile comenzó con una secuencia de la parodia del fotógrafo William Klein en 1966, titulada: 'Qui êtes-vous Polly Maggoo?', una sesión de moda protagonizada por Peggy Moffit y otras modelos de la época vestidas como asistentes de un funeral. La modelo Karlie Kloss fue la encargada de inaugurar el desfile, vestida con una elegante chaqueta negra acompañada de una corona funeraria francesa en la parte posterior y en la que se podía leer: "La Mode Pour La Vie" (Moda para la vida). Tras su estelar aparición el ataúd se abrió para revelar al muy vivo ocupante vestido con el primer look: un vestido de babydoll confeccionado literalmente de docenas de vestidos de bebés, un símbolo, tal vez, de una alta costura renacida. El desfile continuó como una clase magistral de reciclaje, estilo de alta costura Gaultier, que incluía chaquetas New Look combinadas con faldas confeccionadas con serpentinas y medias de seda negra anticuadas o guantes de ópera para niños; un mono de retazos con un corpiño hecho con corbatas de seda vintage de caballero; una minifalda confeccionada por chaquetas moteras con cuello; y chaquetas combinadas con pantalones recortados para rodear el cuerpo en aros de crinolina. Una despedida que representa una forma de ser y estar, reflejo de una época de la moda que ya no es y de un creador que no está.

Artículos recomendados