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Drogas, hormonas y hambre: el infierno que visitó Erin Heatherton para ser un ángel de Victoria's Secret
Drogas, hormonas y hambre: el infierno que visitó Erin Heatherton para ser un ángel de Victoria's Secret

ÁNGELES EN EL INFIERNO

Drogas, hormonas y hambre: el infierno que visitó Erin Heatherton para ser un ángel de Victoria's Secret

De nuevo el pasado más oscuro de la firma vuelve a estar en boca de todos tras el estreno de 'Victoria's Secret: Angels and Demons' en Disney+.

El estreno de 'Victoria's Secret: Angels and Demons', un nuevo documental de Hulu en Disney+, ha vuelto a poner en boca de todos el oscuro pasado de la conocida firma de lencería que ahora lucha por renovar su imagen y amoldarse a los cambios en el mundo de la moda y belleza que durante tanto tiempo desoyó. Los abusos a modelos por parte de fotógrafos y directivos de la firma; la relación del CEO Les Wexner con Jeffrey Epstein y cómo este utilizó su implicación con la marca para ampliar su tráfico de mujeres jóvenes; los comentarios xenófobos de Ed Razek... todo ha vuelto a ser puesto bajo una enorme lupa para desgranar lo que durante años se vendió como una pompa de brillo y glamour canonizado en mujeres rubias de ojos azules y un metro ochenta.

Erin Heatherton junto a Chanel Iman, Rosie Huntington y Candice Swanepoel para Victoria's SecretErin Heatherton junto a Chanel Iman, Rosie Huntington y Candice Swanepoel para Victoria's Secret

Pero que esto esté de nuevo de actualidad no quiere decir que sea una novedad ni mucho menos, quizá simplemente que ahora hay más ganas de escuchar y meter el hocico. Erin Heatherton encajó durante varios años en ese canon imposible que la firma vendía como el cuerpo perfecto, el de los ángeles bajados a la tierra ataviados de impresionantes alas -literalmente-. Se subió a la pasarela por primera vez en el año 2008 con tan solo 19 años y en 2009 ya se había convertido en la imagen de PINK, la supuesta línea para adolescentes de Victoria's Secret -pero igual de sexualizada que el resto-.

"En mis dos últimos desfiles me dijeron que tenía que perder peso"

De ahí todo fue en ascenso para ella en la firma. Un contrato millonario que le aseguraba varias campañas anuales además de subirse a la famosa pasarela del Victoria's Secret Fashion Show que se celebraba cada año. Lució impresionantes alas, abrió varios segmentos y salió en los títulos de crédito junto a otros importantes nombres como Adriana Lima, Alessandra Ambrossio o Candice Swanepoel. Todo lo que cualquier otra modelo que todavía no había visitado este Olimpo podía soñar. Pero lejos de ser asemejarse aquello al cielo, este cobraba más tintes de infierno que de cualquier otra cosa.

A medida que pasaban los años no solo se renovaba un suculento contrato, sino que la modelo empezaba a experimentar el tan temido 'paso del tiempo' que para las mujeres y especialmente para las modelos es -o era- una cuenta atrás que corría en su contra demasiado rápido. Erin Heatherton recordaba en una entrevista para la revista Time que en cuanto cumplió los 23 años su cuerpo empezó a experimentar cambios y su figura no era la misma que cuando era una adolescente. Y no es que estuviera 'gorda', sino que simplemente excedía un poco los centímetros que Victoria's Secret exigía a sus ángeles. Y no se cortaban ni un pelo en decirlo: "En mis dos últimos desfiles de Victoria's Secret, me dijeron que tenía que perder peso", momento en el que empezó realmente su pesadilla.

"Llegué al punto de mirar mi comida y pensar que quizá lo mejor era no comer"

La cantidad de dinero que recibía la estadounidense por ser uno de los ángeles no era 'peccata minuta' y, con un proyecto de vida ya empezado, no estaba dispuesta a perderlo tan fácilmente. Empezó a entrenar más de lo que lo hacía, pero su cuerpo ya no respondía de la misma manera: "Me deprimí muchísimo porque estaba trabajando muy duro y sentía que mi cuerpo se estaba resistiendo", recuerda. La presión era tal que llegó a extremos que nunca se había imaginado: "Una noche al regresar a casa después del entrenamiento llegué al punto de mirar mi comida y pensar que quizá lo mejor era no comer".

Erin Heatherton en el Fashion Show 2012 de Victoria's SecretErin Heatherton en el Fashion Show 2012 de Victoria's Secret

La necesidad de encajar en ese canon no quedó ahí. En el podcast 'Fallen Angel' recuerda que recurrió al conocido como "nutricionista de las estrellas" y ahí visitó otro estadio todavía mucho más peligros para ser un ángel. Este le recetó fentermina, un medicamento clasificado como una droga de clase IV -por su nivel de dependencia- parecido a las anfetaminas que usa para suprimir el apetito, explica Mayo Clinic. Esta advierte también que se receta en casos de sobrepeso en los que no se consigue bajar kilo de ninguna otra forma, pero nunca en personas que lo único que quieren es adelgazar un poco. Y no fue lo único que probó. Heatherton confesó también llegó a inyectarse gonadotropina coriónica humana, una hormona que se produce durante el embarazo y que no está demostrado que influye en la pérdida de peso.

Este empeño por encajar en el canon establecido por la firma convirtieron sus dos últimos años en una auténtica pesadilla. Algo que ella vivía con auténtico pavor, ya no solo por la presión que ejercía sobre ella misma, sino también por la que ejercía la firma. Y el hecho de no llegar al punto que se esperaba de ella se pagaba caro, no solo con la finalización de su contrato, sino con desplantes durante este tiempo. Difícil de olvidar es el momento en el que Erin Heatherton habría la sección 'Calendar Girls' durante el desfile de 2012. A pesar de grabar el show dos veces para tener mayor número de imágenes a la hora de montarlo, la producción decidía dejar los segundos en los que el equipo de vestuario lucha por colocarle un tocado a la modelo, algo que finalmente no consiguen enviando a la pasarela a la modelo entre gritos de desesperación. Un momento incómodo que podía haberse eliminado, pero en cambio se emitió en abierto.

Y no fue el único. Un año más tarde, en el 2013 -ya su última aparición sobre la pasarela- a pesar de seguir siendo un ángel la modelo fue relegada a un segundo plano. Ni apareció en los títulos de crédito ni se le dio la misma importancia que a otras compañeras. Una incomodidad que se puede apreciar perfectamente en el rostro de la propia Heatherton durante sus dos apariciones en el show. Un caminar que poco o nada tenía que ver con el que demostró años anteriores, quedado así 5 años relegados a una salida silenciosa marcada -sin saberlo por la audiencia- por años de presión y daños que la propia Erin tardó en confesar públicamente. "Me di cuenta de que no podía salir ahí fuera, mostrando mi cuerpo y a mí misma a todas esas mujeres que me ven como un referente, y decirles que se trata de algo muy fácil y simple y que todo el mundo puede hacerlo", decía en 2016: "No tengo ninguna fe en que estas personas realmente se preocuparan por mí. Solo se trata de un negocio".

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