• News
    • Celebrities
    • Realeza
    • Sociedad
    • Cine
    • Televisión
    • Música
  • Moda
  • Belleza
    • Cara
    • Cabello
    • Cuerpo
    • Looks
    • Maquillaje
    • Tratamientos
    • Perfumes
    • Celebrities
    • Marcas
    • Hombres
  • Fit
    • Entrenamiento
    • Dietas
    • Nutrición
    • Cuerpo
    • Mente
  • Pareja
    • Amor
    • Sexualidad
    • Salud
    • Divorcio
    • Relatos
  • Padres
    • Alimentación
    • Salud
    • Psicología
    • Educación
    • Ocio
    • Calculadoras
    • Nombres
    • Canciones infantiles
    • Dibujos para colorear
    • Diccionario
  • Cocina
    • Recetas
    • Nutrición y dieta
    • Alimentos
    • Gastronomía
    • Restaurantes
  • Hogar
    • Bricolaje
    • Decoración
    • Jardinería
    • Manualidades
    • Ecología
    • Economía doméstica
  • Salud
    • Medicamentos
    • Enfermedades
    • Cáncer
    • Menopausia
    • Alergias
    • Dietética
    • Vida sana
  • Psicología
    • Terapia
    • Ansiedad
    • Depresión
    • Emociones
    • Coaching
    • Relaciones
  • Mascotas
    • Perros
    • Gatos
    • Peces
    • Pájaros
    • Roedores
    • Exóticos
  • Viajes
    • Destinos
    • Consejos
    • Vuelos
    • Hoteles
    • Guía de Japón
  • Horóscopo
    • Zodíaco
    • Horóscopo chino
    • Tarot
    • Numerología
    • Rituales
    • Test de compatibilidad
Buscar

Christian Lacroix

Hubo una época en la que el arte y la moda era una misma cosa. No se entendía la una sin la otra, y los diseñadores eran considerados verdaderos artistas. Al alcance de muy pocas, las mujeres de la época lucían con gracia las colecciones más esperadas de los genios del momento.

Uma Thurman en los Oscar de 2012 de LacroixUma Thurman en los Oscar de 2012 de Lacroix

Entre ellos aparecía el nombre de Christian Lacroix, un francés que hizo de su trabajo un verdadero estudio del arte moderno del siglo XX. Gracias a la colaboración de Jean Jacques-Picart y de la financiación aportada por el grupo LVMH, en 1987 nacía el estudio de creación del francés nacido en Arlés.

La exclusividad de Lacroix

La firma se instaló por primera vez en un hotel situado en la calle Saint-Honoré en pleno centro de París. Con la opulencia del momento, la casa se creó con la intención de adquirir los diseños más espectaculares y únicos. Por ello Christian Lacroix es sinónimo de elegancia, lujo y exclusividad.

Su característica principal es la de crear un estilo arriesgado. Teniendo como base la unión de conceptos clásicos con modernos, Christian Lacroix sabe aplicar con gran destreza una silueta muy femenina dentro de los cánones barrocos que tanto caracterizan a sus vestidos.

Siempre se defendió, desde lo más profundo de sus talleres de costura, que la moda no es un método más de industrialización, sino que la alta costura se debe al arte en sí mismo. Fuera de establecerse como una firma comercial, Lacroix es sinónimo de trabajo duro y una elaboración dedicada al desarrollo de una visión diferente de la moda.

Tal y como se entendía la comodidad de la tradición clásica, en cuanto a cánones de estilo se refiere, el estilo neobarroco entiende y diferencia entre el confort de la pieza que se viste y el diseño. Dando mayor importancia a este último, esa unión entre arte y moda es la que ha hecho de esta maison francesa lo que es hoy día: un referente de cultura y avance.

La influencia de un genio

Sus referencias antes de crear la firma, Christian Lacroix había probado suerte en los talleres de costura de Hermès, diseñando más adelante para Patou. Sus inicios y prácticas fueron claves para entender el estilo y la idea que el diseñador de Arlés tenía y demostraba en cada una de sus colecciones.

Su implicación dentro del mundo del arte no solo tenía relación con los diseños en sí, sino que también participó en la realización del vestuario íntegro de varias obras de teatro. Ya que, desde su fundación siempre había llamado la atención por su estilo clásico y barroco, perfecto para la puesta en escena.

El diseñador para Petit Bateau en la ópera de París, 2013El diseñador para Petit Bateau en la ópera de París, 2013

Folclore español

Otra de sus características más especiales y que le hacían único entre los diseñadores franceses, eran sus continuas referencias a la cultura española. El país galo siempre ha tenido una estrecha relación con el nuestro, pero para Lacroix, el folclore típico andaluz era sinónimo de elegancia, feminidad y arte. Con capotes, mantillas, lunares, bordados y un sinfín de pequeños detalles que envolvían sus líneas.

Dicho sea de paso, Christian Lacorix también destacó por otros avances a su tiempo. Entre otras cosas, porque realizó una colección de accesorios y complementos para el hogar inspirados en épocas clásicas, con un mobiliario muy detallista y forrado de telas propias de la alta burguesía. Aunque no fue lo único que tomó un cambio de dirección, sino que la línea femenina se dividía para aplicar su concepto de moda al modelo masculino y a los accesorios.

Su visión rompedora protagonizó su primera portada tan solo un año después de su fundación, para la revista VOGUE US en 1988. Donde una modelo aparecía con jeans vaqueros y jersey con motivos barrocos. Aunque su expansión y su diversificación se harán más populares durante los años 90.

Dificultades financieras

Pese a todo lo conseguido y lo que significó el nombre de Christian Lacroix, en 2005 la familia Falic se hizo con el control empresarial de la maison. Poniendo al frente como director creativo a Sacha Walckoff, los accesorios, los complementos para el hogar y la moda masculina nacen junto a más de 5000 puesto de venta en todo el mundo.

Tras mucho tiempo de lucha, en 2009 Christian Lacroix pretende hacerse con el control de su propia firma junto a la financiación aportada por el conjunto Borlett. Para poder hacer frente a los gastos y la quiebra que se avecinaba, la línea prêt-à-porter se cierra para dejar solamente operativa la colección de alta costura.

Es en ese mismo año cuando se presenta su última colección en la Paris Fashion Week. Lo polémico de este acontecimiento fue la realización que tuvieron que aplicar para poder mostrar la línea, además de no poder pagar a sus trabajadores ? que aceptaron este último trabajo ? y dándole el mínimo establecido a las modelos. A través de 20 modelos modelados gracias a los trazos de tela sobrantes de años anteriores, con los cuales se despidió una de las grandes firmas de finales del siglo XX.

El diseñador volverá al ruedo del diseño comercial con la colaboración realizada para la firma española Desigual en 2011. Aunque no será la única, sino que en 2013 participará en el desarrollo de la colección cápsula para relanzar al mercado la firma de la mítica diseñador Elsa Schiaparelli, a la cual Lacroix le rinde un gran respeto.

Unión entre arte, modernismo y estilo neoclásicoUnión entre arte, modernismo y estilo neoclásico

El coste del arte

Él es el experto en el diseño de la máxima creatividad, además de dar vida a sus diseños. Su mano siempre ha estado presente en las colecciones presentadas, donde el arte ha sido el denominador común de cada una de sus líneas.

Una de los pocos establecimientos que siguieron en pie ? ya que poco después de la crisis financiera, la interna y la global, obligaron a la firma a vender parte de sus tiendas - haciendo una reinterpretación de la casa en la boutique de la Plaza de Saint-Sulpice. En ella se ofrece a los clientes una demostración de todas aquellas piezas que han simbolizado parte de la historia de Christian Lacroix.

Un ejemplo de arte, moda y sofisticación que en 2017 se cumplirá su 30 aniversario. Un Christian Lacroix que, pese a las dificultades pasadas, sigue siendo un referente de moda. Porque tampoco ha perdido sus principios: el diseño prevalece ante la comercialización de este. Lo suyo es pasión.

Noticias de Christian Lacroix

Fotos de Christian Lacroix