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Dulceida cuenta la verdad y desmiente falsas creencias sobre los influencers en las Fashion Weeks
Dulceida cuenta la verdad y desmiente falsas creencias sobre los influencers en las Fashion Weeks

LA REALIDAD

Dulceida cuenta la verdad y desmiente falsas creencias sobre los influencers en las Fashion Weeks

En las redes sociales, no es oro todo lo que reluce, ni la idílica vida de los influencers que tanta gente envidia es tan fantasiosa como parece.

De un tiempo a esta parte, las y los influencers han tomado parte importante en la industria de la moda. Casos como el de Chiara Ferragni o Dulceida ahora reconvertidas en empresarias; o de Pelayo Diaz, el estilista que parece vivir de las redes sociales, han acaparado todos los objetivos. Las fotos (retocadas) en lugares paradisíacos durante viajes por todo el mundo o las prendas de ropa de marcas de lujo han convertido este más que reconocido ya como trabajo en un objetivo a conseguir y han abierto a muchos jóvenes las puertas a un Olimpo que ven desde fuera pero desconocen por dentro.

Por este mismo motivo, Aida Domenech (Dulceida para el resto de los mortales) ha compartido a través de su canal de Youtube (donde cuenta con más de 2 millones de seguidores) la realidad de su vida durante las Semanas de Moda y lo que de verdad se esconde tras esa fachada que venden en redes sociales.

La ropa la usan y la devuelven

Cuando tienes ya cierto poder dentro del 'mundillo', como es el caso de Dulceida, cuentas con la suerte de que diseñadores como Donatella Versace te conceda el deseo de usar ropa de sus colecciones para asistir a alguno de sus desfiles. ¿Y luego se quedan con ella? Pues no.

Las marcas ponen también en su boca el caramelo y luego se lo quitan. Los más afortunados cuentan con prendas de marcas de lujo para asistir al desfile o incluso para sacarse fotos para luego compartir en redes sociales y hacer su labor de prescripción. Pero lo luego tienen que devolverla. En el mejor de los casos, y tal y como muestra durante el vídeo, te hacen algún pequeño obsequio como es una pulsera de Dior con tus iniciales. Y gracias.

Viajes con todos los gastos pagados

Otra falsa creencia es que estos viajes 'de negocios' corren por cuenta de marcas y los influencers no hacen otra cosa que vivir de rentas. Un vida con la que ellos mismo sueñan pero que dista mucho de la realidad. "Nos pagamos el hotel, nos pagamos los vuelos, nos pagamos las comidas... nos lo pagamos todo". En alguna ocasiones algunos hoteles ofrecen descuentos a cambio de que los publiciten en las redes sociales lo cual reduce mucho la factura pero no deja de ser un servicio a cambio de otro. Techo y cama a cambio de publicidad (es decir, trabajo).

Más contenido, mejor posicionamiento

¿Qué hace Dulceida sentada en la primera fila de un desfile como si se tratase de la mismísima Anna Wintour? Muy sencillo: grabar stories para Instagram. Tal y como explica ella misma, ganarse un puesto en los front row de los desfiles no va solo por el número de seguidores si no también por lo que consigas hacer con estos. Por ese mismo motivo, los diseñadores muchas veces ceden cotizados puestos durante los desfiles para que estos influencers hagan publicidad casi al mismo tiempo que se produce la presentación de la colección.

Un puesto que, al mismo tiempo, no llega por arte de magia al buzón de sus respectivas casas. La mayoría de las veces son los propios influencers los que tienen que pedir a las marcas una invitación y hacerles saber que están interesados en ellos. También es cierto que, cuando tienes ya un nombre en el mundillo, es posible que te llegue un mensaje privado preguntándote si te gustaría asistir a su desfile. SPOILER: esto no ocurre casi nunca cuando de una marca importante se trata.

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