Menú
Cómo vestirse para hacer el Camino de Santiago
Cómo vestirse para hacer el Camino de Santiago

ROPA CÓMODA Y ADECUADA

Cómo vestirse para hacer el Camino de Santiago

Si estás pensando en hacer el Camino de Santiago, planifica todo con tiempo y no te olvides de nada con nuestros consejos.

Hacer el Camino de Santiago es uno de los planes más recurridos en los últimos años para disfrutar de unas vacaciones que se salen de lo convencional. Se trata de un ocio poco habitual y que, además, requiere de mucha planificación. Hay que decidir qué tipo de Camino hacer, dónde iniciarlo y marcarse una hoja de ruta para cumplir el objetivo en el tiempo determinado. Hay que tener en cuenta las posibilidades de hospedaje que hay hasta llegar a Santiago, consejos para realizar la caminata y qué equipaje llevar para un viaje en que se va a andar muchísimo y se ha de cargar con él.

Aunque no se le suele dar importancia porque se considera un aspecto más banal la ropa que se lleva para hacer el Camino de Santiago es algo imprescindible. Tanto que, de no ser la adecuada, puede hacer que desistas de tus intenciones o tengas que comprar alguna prenda por el camino, y deshacerte de lo que llevabas y no te resulta útil.

Pero antes de empezar a ver qué ropa has de llevar para la caminata vamos a pararnos un momento en pensar qué limitaciones tiene un recorrido en que vas a pasar varias horas del día caminando y, por lo tanto, cargando con todo lo que necesitas, entre lo que se incluye la ropa. Los peregrinos llevan una mochila con la que van a todas partes y en que se encuentra lo imprescindible para recorrer el Camino.

La mochila hay que prepararla a concienciaLa mochila hay que prepararla a conciencia

Cómo hacer la mochila

No pueden llevar cosas que no son necesarias o que fácilmente puedan adquirir a lo largo de la caminata, porque suponen un peso extra. Además, la mochila que se lleva tiene un espacio limitado, no entra tanto como se podría desear. Y lo imprescindible a llevar es la documentación, dinero, un teléfono móvil y su cargador, algo de comida para la caminata diaria, agua, un pequeño botiquín para pequeñas heridas para puedan surgir al andar y ropa. Esto último es importante, porque es imprescindible y has de seleccionar cuidadosamente qué prendas llevar, porque no tienes una capacidad ilimitada. No valen los por si acaso y deberás limitarte a la ropa que vas a usar para caminar, nada de pensar en modelos para después.

Resulta imprescindible que uses ropa cómoda. Los pantalones cortos y las camisetas son lo más recomendado, salvo que hagas el Camino de Santiago en invierno, cuando deberás abrigarte más. De hecho el hacerlo en verano tiene un plus a la hora de hacer la mochila: la ropa ocupa y pesa mucho menos. Puedes meter varios pantalones cortos y camisetas para tener suficientes repuestos. No hace falta pensar en una camiseta para cada día, como cuando vamos de vacaciones a un hotel. Lo normal es lavar las prendas usadas de noche y 'tenderlas' en la mochila para que se sequen mientras vas andando al día siguiente -sistema similar se aplica a la ropa interior. Cuántos pantalones y camisetas meter depende de los días que dure el recorrido y de uno mismo, pero con tres pantalones y cinco camisetas puedes hacerlo perfectamente. Es recomendable, eso sí, incluir un pantalón largo por si algún día refresca. Por el mismo motivo se ha de incluir una chaqueta o sudadera, por si algún día bajan más las temperaturas o que la caminata se inicie muy temprano o se prolongue hasta la noche.

El chubasquero, imprescindible

Y una pieza que no ha de faltar en el equipaje de cualquier peregrino es el chubasquero. Por todos es sabido que en el norte de España llueve con indiferencia de la estación del año en que se esté. Además, puede que descargue una tromba de agua en el momento más inoportuno de la caminata, cuando no hay donde resguardarse. El impermeable no ha de ser grueso. No está pensado para quitar el frío, sino para mantener la lluvia alejada del cuerpo del peregrino -y de su mochila a ser posible. Los más recomendables son los que son de plástico, muy finos, que apenas ocupan sitio en la mochila y no pesan nada. Resultan mucho más prácticos que llevar un paraguas.

La indumentaria de cualquier persona que va a hacer el Camino de Santiago es propia de un look deportivo y cómodo. Cada caminata puede hacer que se recorran entre 10 y 15 kilómetros al día y para andar tanto uno ha de sentirse cómodo con lo que lleva y no preocuparse por la ropa. Lo mismo ocurre con el calzado, clave para disfrutar del recorrido.

El calzado es fundamentalEl calzado es fundamental

Probar el calzado antes de salir

Cada uno ha de elegir lo que más cómodo le resulte, por lo que es recomendable días antes de iniciar el Camino de Santiago probar diferentes opciones. Las botas de senderismo y las zapatillas deportivas son de lo más recomendable. Deben aportar sujeción al pie y evitar que se recaliente en exceso. Ha de tener una suela gruesa para que el contacto con el suelo no provoque dolores en la planta del pie.

Normalmente con un único tipo de calzado basta para hacer el recorrido, pero también hay que llevar otro para cuando se acaba la caminata diaria y toca descansar en el albergue. Las chanclas están prohibidas para andar, pero son recomendables para descansar de noche y, además, las puedes aprovechar para cuando te asees en duchas comunitarias. Recuerda la necesidad de economizar al máximo el espacio que tienes en la mochila.

Protegerse del sol

Y el complemento definitivo para una persona que va a realizar el Camino de Santiago es uno que le proteja del sol. Son muchas horas de caminata y es necesario proteger la cabeza para evitar insolaciones y jaquecas. Puede ser un sombrero o una gorra deportiva, todo depende del gusto del peregrino y lo que mejor se adapte para varias horas de andar.

A la hora de elegir cómo vestirse para hacer el Camino hay que tener claro que la estética queda en segundo lugar y lo primordial es optar por prendas que resulten cómodas, que no supongan una carga al trayecto y que no pesen mucho pues habrás de transportarlas a la espalda durante los días que dure la aventura.

Artículos recomendados