La Primera Dama de Estados Unidos ha aterrizado en la Base de San Andrés con un deslumbrante conjunto sencillo compuesto por una falda bordada en color verde esmeralda, que ha combinado a la perfección con una camiseta de algodón impresa en color blanco y de manga corta. Un ejemplo de elegancia y sofisticación con prendas que se encuentran en cualquier vestidor femenino.