La creatividad de
Kate Moss no tiene lÃmites. Si ya nos ha sorprendido colaborando con Longchamp en el diseño de bolsos, o con
Topshop creando diferentes prendas de ropa,
esta vez será el mundo de las joyas el que se vea tocado por su halo.
Kate Moss con sus joyas para Fred
De la mano de la prestigiosa firma Fred, que todos tenemos en mente por ser la artÃfice del ya mÃtico collar de rubÃes que Richard Gere le regalaba a
Julia Roberts en '
Pretty Woman', Moss se lanza a crear su propia lÃnea de joyas. La colección está compuesta por
veintidós piezas, entre las que encontraremos cocktail rings, pendientes y colgantes a base de brillantes, oro blanco, rubÃes y hasta diamantes negros. Los precios oscilan entre los 500 y los 50.000 euros, un coste que seguro no detendrá a los seguidores de la modelo, que convierte en éxito seguro todo lo que lleva su nombre.
La inspiración
Moss no podÃa recurrir a algo convencional o clásico como referencia para sus joyas, por eso su propio cuerpo, o mejor dicho, los tatuajes que lo adornan han sido su fuente de inspiración.
Estrellas, lunas y anclas marineras son los motivos que forman sus diseños, los mismos que la modelo luce en zonas estratégicas de su anatomÃa. Y como en sus tatuajes, el tamaño de estas formas es pequeño, creando unas piezas discretas y llenas de detalle.
El guiño viene con dos anillos (uno de oro y rubÃes y otro de oro blanco y brillantes) que esconden un compartimento secreto en su zona superior. Quién sabe lo que guardará Moss en ellos.
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Kate Moss posa con su colección de joyas para Fred
La campaña
Nadie mejor que la propia Kate Moss para protagonizar la campaña publicitaria de la colección.
FotografÃada por Sonia Sieff y con estilismo de Marine Braunschvig, Moss muestra su cara más sexy y rockera. Envuelta en plumas, pantalones de cuero y encaje negro, la modelo adorna su cuerpo con sus creaciones, en un top less que insinúa pero no revela más de lo necesario, para no robar protagonismo a las joyas.
La colección
podrá adquirirse en Harrod?s (Londres) y en las boutiques de Fred en Francia y Tokio. El resto del mundo tendrá que conformarse con comprarlas a través de su tienda online.